Simbología oculta en Metrópolis, II parte

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Continuamos con el análisis simbólico de la película Metrópolis de Fritz Lang. Si aún no lo has hecho, te recomendamos leer la primera parte del artículo.

Fredersen ordena a «el hombre delgado» espiar a su propio hijo. En una escena le vemos escondido detrás de un periódico donde se ve la imagen de un círculo rodeando al número 13, como trece son los grados masónicos que debe superar el inciado. Es decir, el hombre delgado forma parte del sistema, que lo utiliza junto a la tecnología como medio para ejercer el control social, pero está en lo más bajo del escalafón. Su papel es recibir ordenes que se esmera en cumplir con fidelidad

Rotwang, un científico que vive en una antigua casa, algo totalmente fuera de lugar en la futurista ciudad de Metrópolis, es contactado por Fredersen para que lo ayude. La puerta de entrada está marcada con una estrella de 5 puntas o pentáculo. un símbolo asociado a la magia y saberes alquímicos que representa el dominio del hombre sobre los elementos, la curación y la perfección matemática. Esto nos habla de la existencia de saberes arcanos transmitidos de forma secreta através de los tiempos.

El pentáculo es el símbolo de los cabalistas judios, por lo que es inevitable pensar en una de las bases electorales del posterior nacional-socialismo: el odio al judío, a los que se les atribuyen proyectos secretos de dominio y una traición a la clase trabajadora. El nombre de Rotwang está compuesto por las palabras alemanas Rot(rojo) y Wang (mejilla) ¿vergüenza?

Rotwang muestra a Fredersen el robot que está construyendo y que alberga el espíritu su difunta esposa Hel. Rotwang odia a Fredersen por haberle arrebatado el amor de Hel que murió al dar a luz a Freder.
En la mitología nórdica, Hel era la hija del dios Loki y la gigante hechicera Angrboda y estaba encargada del inframundo. De su nombre se deriba la palabra inglesa hell, infierno.

Rotwang perdió la mano derecha durante la creación del robot, substituyendola por una mano mecánica. Es posible interpretar esto como que el científico, ha tomado «el camino de la mano izquierda». En círculos esotéricos y mágicos esto se relaciona con un fuerte individualismo y con la práctica de la magia negra.

Cuando Rotwang pregunta a Fredersen a que quiere de él, Fredersen contesta: «Necesito tu consejo, como cada vez que mis expertos me fallan» ¿Se nos está diciendo aquí que el poder de los grandes dirigente mundiales se asienta en un misterioso conocimiento ancestral, vedado al común de los seres humanos?
A pesar de sus sentimientos, Rotwang presta su ayuda al industrial para hallar en las catacumbas el lugar de las reuniones de los obreros con María.

El personaje de María es una encarnación de la sabiduría y el conocimiento, la madre amorosa que cuida e instruye a los hijos de los trabajadores y suscita admiración entre sus compañeros de trabajo. Sólo su mensaje de paz y comprensión es lo único que frena la rebelión de los obreros. María es la esperanza de un futuro mejor a la que se acogen los obreros ante su doloroso presente, profetizando de manera mesiánica, la llegada de un mediador que sea convierta en el corazón de la sociedad y sirva como nexo de unión entre la cabeza (los pensadores) y la mano (los trabajadores).


María cuenta a sus compañeros la fábula de Torre de Babel, una historia que enlaza con las enseñanzas de las escuelas mistéricas que otorgan al hombre el potencial para alcanzar la divinidad a través de la iluminación y el conocimiento. La Torre de Babel es una representación de la empresa masónica.

Fredersen le pide a Rotwang que dé al robot el aspecto de María y usarlo para incitar a los obreros a la revolución y tener una excusa para realizar una violenta represión.

El robot María/Hel aparece bajo un pentagrama invertido, un símbolo mágico de tradición pagana que recuerda que la naturaleza es superior al hombre. El pentagrama forma una cabeza de macho cabrío, asociada con el dios griego Pan. Durante la edad media Pan comenzó a ser identificado con el demonio cristiano, pasando así el pentagrama a formar parte folclore satanista. Conocido también como el Sello de Baphomet, es utilizado por diferentes organizaciones relacionadas con el satanismo y el camino de la mano izquierda. El uso del pentagrama invertido nos advierte desde el principio que estamos ante una creación diabólica.
Rotwan afirma que su máquina, que ha sido creada a imagen del hombre, podra substituir a los trabajadores: «ahora ya no necesitamos más obreros vivos». Estamos hablando de inteligencia artificial y transhumanismo en una película de hace casi un siglo. ¡Toma ya!

Tras capturar a la verdadera María, asistimos a una escena memorable donde Rotwang, a través de un proceso alquímico, da al robot Hel el aspecto de María.
Cuando Fredersen da a la María-robot instrucciones de sembrar el caos en el subsuelo, esta responde con una siniestra sonrisa y cerrando el ojo izquierdo lentamente. El gesto del guiño tiene un claro significado de complicidad, pero además es aquí señal de entrega y ofrecimiento. La María androide cumplirá las ordenes recibidas con pasión y desatará el caos para complacer a su amo.

Sin embargo, Rotwang tiene su propios planes: además de sublevar a los trabajadores, utilizará al robot para sembrar la discordia en Metrópolis.

La María-robot es enviada por Rotwang al club Yoshiwara para hombres, donde se llevan a cabo bailes eróticos. Allí María es la figura central de una actuación donde aparece representada como la gran ramera de Babilonia, mencionada en el Apocalipsis. Se ha identificado este personaje en ocasiones con el de Lilith, primera esposa de Adan antes de Eva, esposa de Satán y posible madre del anticristo. En el fondo, se trata de una representación del pecado.

Nada en Metrópolis es casual, tampoco el nombre de Yoshiwara que hace referecia a un distrito de Japón creado en 1617 bajo el shogunato Tokugawa que restringió la prostitución a distritos designados en la ciudad. Más de 3.000 mujeres servían como prostitutas en Yoshiwara.
La actuación de María arrastrará a los hombres a la lujuria y el desenfreno provocando la lucha entre ellos, liberando a los siete pecados capitales y despertando a la Muerte que blande amenazadora su guadaña.

La desaparición de los Jardines Eternos supone para Freder el despertar definitivo y la pérdida de la inocencia, empujándole a asumir su papel de salvador del pueblo.

En las catacumbas la María androide alienta a la masa de trabajadores a la rebelión, actuando en contra de sus intereses comunes como perfecto instrumento de las élites. La excusa para la represión violenta está servida.

Los enfervorecidos trabajadores provocan la inundación de su propia ciudad, en un paralelismo con el diluvio biblico que tiene igualmente un significado regenerativo, pero que guarda una crítica a la revolución proletaria.
Finalmente, los trabajadores (recuerda, incapaces de pensar por si mismos) descubren el engaño gracias a su capataz y queman al demoníaco robot, revelando la naturaleza artificial del ser cumpliendo y el fuego su función purificadora.

Rotwang (el conspirador en la sombra ¿judio?) muere persiguiendo a María por los tejados de la catedral. Después, María (amor sabiduría) y Freder (el mediador, el corazón) van al encuentro de Joh y Grot (dirigentes de la ciudad y de los trabajadores) dejando entrever el nacimiento de una nueva sociedad que superará la división de clases con amor y la sabiduría gracias a la intervención del mediador, el corazón social.


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Esta entrada tiene 4 comentarios

  1. José Luis

    Maravillosos artículos. Recientemente leí un cómic que adapta la película, y que recomiendo especialmente por su apartado artístico.

    Saludos.

    1. espiadem

      Muchas gracias José Luis, pero ahora no nos dejes así 😅. ¿De qué comic se trata?

      1. José Luis

        Pues lo ha publicado recientemente "Libros del zorro rojo" en un álbum grande, tipo cómic europeo, y su autor es el artista Christian Montenegro. Mañana tendréis la reseña en el Monolito, con la debida mención a vuestros artículos.

        1. espiadem

          ¡Muchas gracias! Nos dejaremos caer por allí para leerlo.

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