Saray Ramírez, de la música a la literatura.

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Entrevista realizada por: La Bruja del Sur.

Cuando una persona se cruza en tu vida una vez, sabemos que es por casualidad. Sin embargo, es la segunda vez que escucho su nombre en boca de terceras personas, puesto que ya lo considero algo a tener en cuenta. La tercera vez que escuche su nombre me gustaría que fuese en un tú a tú, una charla cara a cara sobre sus libros (y llevármelos firmados, por supuesto).

Os preguntaréis a qué viene tanto misterio, pero es que me he quedado flipando al tener amistades
en común con esta increíble autora.
¿Queréis saber de quién hablo? Apreciados lectores, tengo el honor de presentaros a Saray Ramírez.

Su incursión en la literatura no ha sido una sorpresa pues la canaria ya había publicado en su
página de Facebook relatos cortos que había escrito anteriormente y había decidido compartir con sus seguidores.

Desde su infancia ha estado ligada al arte donde destacaba especialmente en el ámbito musical. En su crecimiento como cantante se formó en canto, piano y lenguaje musical en la Escuela Insular de Música. Muchos fueron los años de trabajo donde Saray disfrutaba del Jazz y el Rock encima de los escenarios llegando a compartir sueño con artistas como Demis Roussos o Julio Iglesias, e incluso en musicales; pero su salto hacia la fama no llegó hasta su participación en Operación Triunfo.
En 2009 publica su disco “Into my soul” y tras una larga gira de conciertos junto a OT y en
solitario decide implicarse en otra de sus pasiones: la escritura.

Su estilo se define como “oscuro e intenso, donde los personajes rápidamente toman forma en una historia que atrapa desde el primero instante”. Suspense, terror y hasta ciencia ficción se entremezclan para trasladar al lector a un universo dramático donde todo es posible.
Hemos tenido una gran oportunidad al lograr que Saray nos permita conocerla un poco más,
tanto a ella como a sus letras.


P — ¿A qué edad comenzaste a escribir?

R — Mi conexión con la literatura comenzó pronto, a eso de los 8 o 9 años, que ya prefería un libro
antes que cualquier otro regalo. Sin embargo, no fue hasta la adolescencia que me aventuré a
escribir mis propias locuras. Por supuesto, éstas permanecieron en el más estricto secreto, quizá por timidez; quizá por prudencia. En cualquier caso, me alegra que en aquella época no existieran aún las redes sociales ni cosas por el estilo, porque a día de hoy habría publicaciones muy vergonzantes en mi perfil.

P — ¿Cuáles son tus lecturas favoritas?

R — Eso es como preguntarle a un niño cuál es su golosina preferida… Hay obras que me parecen
maravillosas, buenos ejemplos podrían ser El exorcista, La sombra, El retrato de Dorian Gray, La guerra de los mundos, Cementerio de animales, Frankenstein, Drácula, El doctor Jekyll y Mr Hyde, La verdad sobre el caso del señor Valdemar, Berenice… Podría seguir diciendo títulos increíbles hasta el fin de los tiempos… ¡Hay demasiadas joyas literarias!


P — ¿Y escritores favoritos?

R— Infinitos. Poe, Mary Shelley, Bram Stoker, Lovecraft, Wilde, King, Katzenbach… Adoro a
muchísimos autores.


P —¿Con qué cita célebre te identificas más?

R— Caerse está permitido, levantarse es obligatorio. (Proverbio ruso).


P — Para leer, ¿tienes alguna manía? (Ambiente, con o sin música…)

R— A la hora de leer necesito silencio total. No puedo tener a nadie a mi alrededor porque, al final,
aunque esa persona se mantenga callada, acabo concentrándome en cualquier movimiento que haga. Envidio muchísimo a quienes son capaces de abstraerse y leen en el metro, en los aviones, en las colas del supermercado…


P — ¿Y para escribir?

R— Para escribir soy peor. Me cuesta muchísimo conectar con lo que estoy haciendo si no me encuentro en mi casa, sola, en un cuarto apartado y al margen del ruido. A veces siento que he acabado en una isla desierta y que la única actividad que tengo al alcance, en lugar de ponerme a cuidar del fuego, recoger agua, buscar cocos y pescar la cena, es escribir hasta que lleguen los servicios de rescate.


P — ¿Qué buscas en un libro?

R— Que los personajes sean intensos. En términos generales, si un libro no prioriza sobre las emociones de sus personajes acaba aburriéndome. Y no tienen por qué ser seres bondadosos y conmovedores; a veces me entusiasma que sean poderosamente dramáticos, crueles e incluso destructivos. Las identidades de ese libro tienen que llegarme de algún modo, o si no, por interesante que sea la trama, termino sintiéndome muy lejos de la historia.

P — ¿Cuánto tiempo te ha llevado ver “El escudo de Hugo» en tus manos? R— El proceso de escribirlo duró cuatro o cinco meses. Luego, entre correcciones y las ochocientas cincuenta y siete mil vueltas que le doy a cada obra antes de hacerla pública, tardé más de dos años en tener el ejemplar físico definitivo. Sin embargo, he de decir que, en el caso de este libro, que fue el primero, me topé con todas las dudas sobre la autopublicación, que hasta
entonces era todo un misterio para mí, y claro, eso me robó mucho tiempo. Hoy en día tardo más en corregir que en el propio proceso creativo, pero me puede la impaciencia y acabo haciendo lo que no debo, que es presentar un trabajo sin dejar reposar el anterior.


P — ¿Qué quieres transmitir con tu libro?

R— Tengo la terrible tendencia de mezclar conceptos en los libros, pero en el caso de El escudo de Hugo, me centré sobre todo en la confianza, más específicamente en lo peligroso que puede ser confiar en los demás. Al principio me había planteado algo totalmente distinto, mi intención era hablar de la conexión entre personas, de lo importante que es dejarnos abrazar por otros individuos y permitir que nuestra naturaleza, a veces ridículamente medrosa, conecte, de algún modo, con lo bueno que pueden ofrecernos las personas. Sin embargo, acabé por plantear un mundo de luctuosas realidades y sujetos de perversas intenciones.
Supongo que si uno nace desconfiado poco se puede hacer al respecto, ¿no? Perro viejo no aprende trucos nuevos…


P — ¿Cuál está siendo el feedback de tus lectores?
R— Para mí ha sido muy positivo encontrarme de frente con la opinión de quienes le han dado una
oportunidad a mis locuras —siempre digo lo mismo, pero es que así veo mis escritos, meras
locuras—. Contar con opiniones tan generosas y ese apoyo indescriptible ha supuesto una reconciliación con mi yo creativo, y desde 2019, que es cuando empecé a publicar mis obras, me he sentido abrazada y valorada. No puedo estar más agradecida.


P — ¿Piensas que el terror escrito por mujeres está en alza?

R— Creo que desde siempre ha habido magníficas escritoras de terror, algunas muy prolíficas cuyas obras han servido de inspiración a otros muchos autores. En lo personal, no miro el género de quienes escriben: si un libro me gusta, más allá de si está escrito por un hombre o una mujer, se convierte automáticamente en un tesoro añadido en mi estantería.

P —¿Cuántos libros tienes publicados?
Son siete: ‘El escudo de Hugo’, ‘La nave púrpura’, ‘La sinfonía de Layla’, ‘In-terror-dumbre I’,
‘In-terror-dumbre II’, ‘In-terror-dumbre III’ y ‘Punto de encuentro’, publicado a principios de
septiembre.


P — ¿Dónde podemos hacernos con alguno de tus ejemplares?

R— Todos mis libros se encuentran en la plataforma de Amazon, en formato físico y digital.
También están disponibles para los usuarios de Kindle Unlimited.


P — ¿Tienes alguna anécdota curiosa que te haya ocurrido al anunciar tu libro?

R— Bueno, lo más curioso que me ha pasado es que, como antes me dedicaba a la música, un
muchacho me dijo que dejara de escribir bobadas y volviera a cantar, porque para eso había nacido. Me pareció un comentario totalmente fuera de lugar, no porque su opinión estuviera fundamentada en una mera suposición, pues ni siquiera había leído la sinopsis de ninguno de mis libros, sino porque él pensaba que estaba haciendo un comentario amable. Cuando le pregunté si sus palabras se debían al hecho de haberse encontrado un mal libro, me dijo que simplemente no lo había leído, pero que «cuando alguien tiene un don para la música, debe seguir ofreciéndolo al mundo, porque para eso ha nacido».
O sea que si Dios te concede la capacidad de cantar ya no puedes dedicarte a otra cosa. La condición humana no deja de sorprenderme.


P — Cuéntanos un poquito cómo ha sido ese paso a lanzarte a escribir.

R— Cuando te has pasado dieciocho años desempeñando la misma labor, pueden suceder dos
cosas: que sigas igual de enamorada de la misma tarea o incluso más, o que un buen día deje de parecerte emocionante. Y eso me pasó a mí con la música. Dieciocho años haciendo conciertos, grabaciones, ensayos, viajes y más viajes, pudieron conmigo. Llegó un punto en que ya no disfrutaba de lo que más amaba, que era cantar, y decidí romper con todo. La escritura surgió casi como una terapia para recuperar esa parte creativa que yo sentía perdida y la verdad es que ha sido tremendamente balsámico.


P — ¿Cuál es tu consejo para alguien que empieza en el mundo de la escritura?

R— Leer hasta la saciedad. Creo que leyendo es como uno encuentra su propio modo de expresión. Leer es una apertura mental sana y necesaria.


P — ¿Podrías decirnos si tienes en mente alguna presentación o un evento de escritores en el que podamos verte?

R— Por ahora no, la verdad. Con esto de la pandemia me dan pánico los espacios donde puedan aglomerarse muchas personas. Esperemos que la situación mejore pronto. La idea de realizar
una firma o una presentación me seduce bastante, sobre todo porque el contacto directo con tus lectores y que éstos puedan comentarte en persona qué les gusta —o qué odian— de tus libros es un modo perfecto de mejorar para próximos trabajos.


P — ¿Cuáles son tus nuevos proyectos?

R— Recientemente he sacado a la luz Punto de encuentro, que es el cuarto libro de una saga, y como siempre estoy enredada, si no es escribiendo, es leyendo, y si no es leyendo, es grabando Nigromantes Literarios con el gran Naviru Shorno, amigo y fabuloso escritor, pues no tengo un solo proyecto en mente, sino que ando en constante movimiento. Y eso me encanta.


P — ¿Dónde podemos encontrarte en las distintas redes sociales?

R— Pueden buscarme como Rammart82 en Instagram y Twitter, y como Saray Ramírez en
Facebook y Youtube.


Saray, muchísimas gracias por concedernos este tiempo. ¡Se pasa volando en buena compañía! Desde aquí te mandamos un abrazo enorme y esperamos ver pronto reseñas tuyas aquí, en espiademonios.
¡Un placer!


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Esta entrada tiene un comentario

  1. Navi

    Maravillosa entrevista. Me ha encantado!!!

    (5/5)

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