Primeros pasos para crear una historia.

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Consejos de escritura con Fernando Gómez (@buho_narramundos en Instagram)

La creación de una historia es la esencia más básica de aquello que deseas contar o crear. Sin embargo, es algo tan personal que no hay forma de enseñar. Al igual que cada persona ve el mundo de una forma distinta, las historias se viven, escriben y explican de formas distintas. En este post no voy a hablar de cómo escribir TU historia (puesto que solo tú puedes hacerlo), sino que verás algunos de los factores que debes tener en cuenta para poder crearla.

Antes de nada, quiero definir una cosa clave: ¿Que es una historia? Sí, puede parecer una pregunta absurda, pero cuenta con más profundidad de la que podemos imaginar. Porque si no tenemos claro qué es una historia, no podremos escribir una. Preparado o no, allá voy: Una Historia es una serie de acontecimientos que le ocurren a un personaje. Pum, se tenía que decir y se dijo.

Podría entrar en temas filosóficos y ancestrales que impliquen el número 42 y el verdadero significado de la vida, el universo, o todo lo demás, pero creo que una historia es algo mucho más sencillo que eso. De hecho, SE DEBE hacer sencillo. Porque eso es lo que debe ser una historia, complejamente sencilla y dispersamente directa. Podemos hacerla larga, corta, íntegra o puntual, pero no hay más. Un personaje vive una serie de eventos, y ya. En algunas historias madurará, pero en otras no, o se enamorará, o morirá. Pero, de seguro, le pasa algo que va a ser contado. ESA ES LA HISTORIA.

Ya vimos con anterioridad los diferentes tipos de personajes que habrá en nuestra historia, así que no voy a entrar a definirlos, pero sí voy a usarlos. Cuando el personaje que vive tu historia es el protagonista, se le llama trama, y todos nuestros recursos (junto a gran parte del tiempo del lector) debe ir enfocado a su desarrollo y construcción. Sin embargo, si el personaje que vive tu historia es un secundario, lo que estamos creando es una subtrama. Cuidado. Ya lo dije antes, y lo repetiré ahora: Como le des mucha importancia a los secundarios, pueden derrocar a los protagonistas, y estoy seguro que no queremos eso.

¿Entonces eliminas todas las subtramas? Puede que sí, puede que no. Antes de hacerlo, responde a esta pregunta: ¿Ayuda o entorpece a la trama de tu protagonista? Entorpece en el sentido de que no aporta nada, retrasando su avance y, al final, alargando la historia más de lo necesario
“¡Pero quiero tener esta subtrama en la que explico como Boby, el mago de hielo, consigue sus poderes para ayudar en el combate final!”
En ese caso, y antes de responder el caso de Boby, quiero hablar de un concepto que no siempre se trata, pero es clave para todas las historias: El tiempo del lector.

Otro concepto muy importante que afecta a toooodaaaas las historias y, en verdad, es el que más las condiciona. Voy a explicarlo de forma sencilla para que no gastes tu tiempo… Mmmm. Vale, lo he definido ya. ¿Te has dado cuenta? Exacto, es el tiempo que tardas en leer algo y entenderlo (o bueno, que alguien tardaría). Está determinado por muchos factores, como exhaustividad a la hora de describir las escenas, la velocidad en la que se desarrollan los diálogos, la intensidad de las escenas de acción, etc., pero la que más me interesa ahora mismo es la que afecta a las tramas y subtramas. Una ingente cantidad de subtramas que no dicen nada, que solo te están contando como Tom, el hermano de Boby, salió a buscarle y se enfrentó a un yeti, y que no afecta en nada a la trama principal porque ni siquiera vuelve Tom a aparecer otra vez en la historia, lo que hará es ocupar espacio del libro en una historia que no aporta nada a la trama.

‘¿Y Boby, con el diseño tan molón que tiene?’ Boby, aun siendo un secundario, tiene una aventura paralela a la trama y puntual, contando una historia que puede dar pistas y presentaciones de nuevos personajes potenciales para el futuro Y AFECTA A LA TRAMA porque aparece en el arco final. Es decir, LIMITA LAS SUBTRAMAS A LAS IMPRESCINDIBLES. Todo lo que hay en un libro afecta al ‘tiempo del lector’, es decir, el tiempo que conseguimos retener la atención del lector. Si metemos subtramas de personajes secundarios que ni interesan, el lector igual se saltan el capítulo, o viceversa, que sean más interesantes que la propia trama y al final dejen el libro porque no vuelve a aparecer ese personaje. Si hay una subratama muy interesante, haz una historia aparte, en un librillo o al final, y cuéntala, pero que no eclipse la trama principal.

En mi opinión, considero que todo lo que hay en un libro debe ser principalmente el desarrollo de una trama, y que si aparece una secundaria, que siga siendo a favor de la trama. Sin embargo, quiero aclarar un punto respecto a esto:
De igual forma que TU eres quien puede escribir tu historia, y vas a crear el tiempo literario que TU estimas. Estos son solo consejos sobre qué tan densa o ligera puede llegar a parecer tu obra, nada más. Si disfrutas escribiendo subtramas, adelante, que ningún búho te detenga.

Definido lo que es una historia y las tramas, ahora toca responder una pregunta clave: ¿Desde qué punto de vista va a ser contada la historia? O, dicho de otra manera: ¿Cuál va a ser narrador?
Hay muchas formas de clasificar, algunas más complejas, pero aquí voy a explicarlo de la forma más sencilla posible. El narrador es un individuo con una cámara, y va a contar la historia a través de ella. Vale, si el que tiene la cámara es, a su vez, el protagonista, pues la historia será en primera persona. Si se la damos a alguien que tenemos delante, y nos graba, será en segunda persona. Y, si sostienes la cámara y otras personas son las que viven la historia, el narrador será en tercera persona.

Bien, ahora toca elegir. Recomiendo que descartes la segunda, directamente, porque es muuuuy compleja y sin experiencia, pues no funciona. Entonces, primera o tercera. Hay muchos pros y contras para una y otra, pero voy a contarte qué pregunta me hago yo para elegir una u otra a la hora de escribir una historia: ¿En qué me voy a centrar, en los sentimientos y pensamientos del protagonista, o en las escenas en la que interactúan varios personajes a la vez?
Voy a matizar un poco. Si has elegido la primera opción, el narrador que recomiendo es el de primera persona, debido a que el lector va a ser el protagonista, verán lo mismo, y será testigo de lo que sienta. Sin embargo, si las escenas claves de tu historia implican a varios personajes interactuando entre ellos, en una escena de acción, por ejemplo, recomiendo la tercera persona. En este caso, aunque se pierda ese vínculo personal entre el lector y el protagonista sumergido en su mente, no estás limitado a su punto de vista, ni obligado a estar presente para poder contar algo. Un último consejo en este caso: Prueba ambas, un par de capítulos, y así descubrirás cuál encaja mejor.

Escucha tu historia, y prueba los diferentes puntos de vista, tratando de crear tu tiempo perfecto, con las tramas y subtramas que deseas. Al fin y al cabo, esta es TU historia, y de nadie más.


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