Libro, ebook o audiolibro

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En el mundo actual la lucha entre los lectores está entre quienes quieren su libro en papel (y se lo pueden permitir, pero eso ya es otra historia más larga sobre economía), los que disfrutan de un e-book o se han pasado al placer culpable de los audiolibros.

¿Papel, sonido o pantalla?

No, no es la nueva versión del Piedra, Papel o Tijera, pero podría serlo.

Voy a hablar desde la experiencia. Como lectora, escritora y librera.

El libro físico

Libro físico
Nuestros sueños hechos realidad. Espacio infinito para millones de mundos.

El amado y siempre fiable libro de papel. Con sus tapas duras, su lomo decorado. Las ilustraciones. El olor.

Todo amante de los libros sabe que esto es lo que nos viene a la mente. Desde el inicio de la escritura (no me iba a ir tan atrás como al origen del tiempo) es lo que aumentó la transmisión de conocimientos y su protección. Todo lector sufre por el incendio de la Biblioteca de Alejandría como si lo hubiese vivido en sus propias carnes. Aplaudimos a Gutenberg por su imprenta, ya que aumentó la producción de textos y, con esto, la posibilidad de llegar a los libros.

En la actualidad llenan todas las estanterías de las librerías, estaciones de trenes, aviones y buses. Es el libro que te acompaña para dormir o, por desgracia, te tortura en el instituto. Puede ser tu primer amor o la pesadilla que te persiga durante meses. La magia de ver unos símbolos que se transforman en mundos en nuestra mente es maravillosa.

Pero, hablemos de cosas prácticas.

En las librerías se presentan los tres formatos: tapa dura, rústica y bolsillo. Muchos clientes acaban escogiendo tapa dura para los regalos y bolsillo para el uso propio. Lo importante es tener todas las opciones. Por suerte en eso hacen un gran trabajo las distribuidoras al poder aportar a los pequeños comercios la velocidad de entrega que otras empresas pueden quitar. No quiero una denuncia internacional, va sin nombres. Pero ya saben 😉

Los escritores quieren tener su libro en físico. Es el gran premio. ¿No lo vendes? ¡Da igual! Al menos ahí queda tu bebé. El fruto de tu esfuerzo. En papel. Existe. Si bien las opciones de publicación son muy amplias y complejas: una editorial grande requiere mucho tiempo de espera, requisitos y búsqueda. Una pequeña puede no tener promoción suficiente. Autopublicar es una ruleta. ¿Cuál es la respuesta correcta? Ninguna, pero ¡nunca dejen de escribir!

¿Y el lector? Ama los libros de tapa dura, pero si ha comenzado la colección en rústica, ¡LA ACABARÁ EN RÚSTICA! Es pena capital cambiar de formato en una colección. Llegado cierta cantidad de libros te planteas mudarte a una segunda residencia para que en la primera vivan los libros o pasarte al formato bolsillo. ¡Puedes aprovechar el espacio entre los tomos grandes! Al final, la elección va a ir donde esté el corazón o la pasión. Y llegados a cierta edad, el tamaño de la letra.

Tanto los formatos del libro como toda la lucha por la publicación requieren una entrada nueva, pero sigamos con lo nuestro.

El libro electrónico (e-book)

Libro electrónico, ebook
Miles de mundos en tu mano. Nada mal, ¿eh?

Cuando llegó el e-book a nuestras vidas fue una revolución. Que digo. Fue el inicio de una Guerra Civil en un bando que bastante tenía con pegarse sobre qué te gustaba leer o qué se consideraba literatura.

El libro electrónico fue el inicio de una revolución permanente. Abrió las puertas a los lectores a tener mil libros en la palma de la mano y poder cargar con ellos sin ir con una remolcadora. No más dolores de muñecas, no más dolor de espalda. Solo hay que estar pendiente de la batería y sus actualizaciones, pero todo irá como la seda.

Entonces, ¿Por qué tanto odio?

Porque los “true lectores” (aprovecho el término de los metaleros) se viven y desloman por los libros en formato físico.

Conozco un caso muy particular que los llama “árbol muerto”.

No deja de tener razón, pero es un caso anecdótico.

Gastarás tu sueldo y ahorros en libros de papel. De tapa dura, si puede ser. Es como un mandamiento del lector. Pero el libro electrónico te permite tenerlo en la mano, de fácil lectura y cómodo.

A los escritores les supuso todo un avance. Si bien en las editoriales tradicionales, los libros electrónicos pueden encontrarse a la mitad de precio que en libro físico (lo cual, haciendo cuentas, es como pagarlo en rústica o bolsillo, dependiendo), en la autopublicación se abre una puerta gigante. Dependiendo de la plataforma, el autor puede obtener un mayor porcentaje de los beneficios, ya que no hay que dividir los gastos de gestión. Su promoción puede ser más rápida y, poco a poco, se va llegando a un resultado. En la era digital, el poder publicar a base de un click te salva cuando se está buscando novedades todo el tiempo, de forma constante, sin freno.

¿Y para las librerías? Todos pensaron que sería el fin. Todos acabaríamos en la calle, olvidados por el libro electrónico. ¡JA! Ni hablar. Ojalá hubiera puestos para poder vender libro electrónico en las librerías. Al final, el lector si puede, comprará en papel. Y si no… al final, leerá. Es una maravilla ver como esos mundos son capaces de coexistir.

Y por último, pero no menos importante…

El Audiolibro

Audiolibro
Comienza como anatema y se vuelve un placer culpable.

Una vez se inicia la revolución, no hay nada que pueda detenerlo. Y con la llegada de los audiolibros, se abrió un nuevo mundo.

Recuerdo que cuando comenzaron a hacerse famosos (para mí era completamente anatema el escucharlos, no sería capaz de tener las voces de los personajes como yo las quería) hubo un compañero que me dijo que se los ponía a su abuela, que era ciega, y que así podía seguir disfrutando de las historias. Es volver a narrarnos entre nosotros lo que nos gusta, los mundos a los que nos enfrentamos y gozamos. Pero alguien nos lo lee.

Un gran apunte como adaptación es la novelaMorder la manzana” de Leticia Dolera, en la que la autora lee su propio libro. Eso hace que haga las adaptaciones pertinentes (diferencia entre papel y audio) y que entone con el entusiasmo apropiado. Fue una gozada “leerlo” de esa forma, pero no hay que olvidar que hay muy buenos dobladores y profesionales en este nuevo mercado.

A los lectores, desde la experiencia, los animo. Ha habido libros que tras escucharlos, los he comprado, porque es una forma de tener un buen libro que me gusta y que puedo recomendar a otras personas. Además, hay un botón muy interesante que permite acelerar la narración, y te puede hacer leer más en menos tiempo. Pero eso ya a gusto del consumidor. He de decir que, como librera y lectora, este formato me ayudó mucho en navidad para poder recomendar (conociendo el producto) las novedades y los libros más vendidos.

Como escritora, he de decir que cada vez son más las editoriales de autopublicación que ofertan la opción del audiolibro, siendo más económica que el papel (y dependiendo de cual, también del e-book), es una opción muy válida, cada vez son más los lectores que se adaptan a este sector que sigue creciendo.

¿Plataformas recomendadas?

  • En Audible encontramos todas las novedades. Hay libros en muchos idiomas y también para aprender idiomas. Si bien el grupo editorial Penguin Random House (que tiene un catálogo gigante y muchos sellos) poco a poco cede los derechos de sus libros, el Grupo Planeta lo hace de forma automática. ¿Tienes una novedad? BOOM, también te ha llegado en formato audio.
  • Storytel y Nextory son los mejores si lo que buscas es lectura del género (fantasía, ciencia ficción y terror). Probé ambas, tienen un catálogo muy parecido pero al final me he decantado por Storytel. Como amante de la novela negra que soy, he de decir que si ya eran muchos mis libros pendientes, ahora se han triplicado. Aquí puedes encontrar la Saga de la Rueda del Tiempo o libros de Orciny Press para poder leer terror bizarro.
  • KOBO es una de las más conocidas, te dan un libro gratis con la suscripción pero luego pagas cada uno que leas (lo cual es genial para los autores). Podimo se está dando a conocer, comenzó para podcast pero está añadiendo libros al catálogo.

Como ven, las posibilidades aumentan cada día.

¿Y los libros? ¿Es que nadie piensa en los libros?

El libro es eterno, como lo es su autor mientras entre todos lo recordemos.

La conclusión es que no importa qué formato escojas. En las librerías uno siempre será recibido con los brazos abiertos para recomendarle una nueva lectura, un regalo, la última novedad o conseguir lo imposible. Pero, por favor, antes de los últimos cinco minutos de cierre.

Los escritores ahora tenemos muchas más opciones para llegar al público que queremos en distintos formatos. Eso abre una miríada de posibilidades para que las novelas sean más conocidas y publicitadas también entre los propios lectores.

Y para los lectores, amigos míos, da igual cómo: lo importante es leer. Ya sea con tu libro de tapa dura pesado como solo el Necronomicón puede serlo o de bolsillo; cien libros en el bolsillo o ir leyendo de uno a uno. Escuchar como te narran tu historia favorita o acelerarla para poder devorarla antes (también se acelera el duelo post-libro, advertido quedan).

Lo importante es la cultura y transmitirla. A disfrutar.


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Magali Matar
REDACTORA | + posts

Escritora por vocación. Librera de profesión.
Estudiando para ser editora y conquistar el mundo literario.
Lectora profesional / Editing

Esta entrada tiene 2 comentarios

  1. FRANKY

    Ah, no has hablado del dinero especialmente, pero es un importante tema para los lectores voraces, por el precio de un libro en papel puedes tener varios en digital, y eso es buena cosa. Yo todavía no he catado el audiolibro, solo cuentos en ivoox , jejeje

    (5/5)
    1. Magali Mátar

      Y no, Franky, si me pongo a hablar de dinero todavía estaríamos leyendo jajajaja.
      Porque entre los beneficios del autor, el porcentaje de la librería dependiendo del distribuidor, los precios de la edición y cuánto cuesta un libro de media, o precios generales... ¡Eso da un tema entero! Igual es la próxima entrada jajajaja

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