«Hay algo delicioso en escribir las primeras palabras de un cuento, nunca sabes dónde te llevará.»
Beatrix Potter

Si te gusta leer o escribir relatos cortos, esta es tu sección. En ella publicaremos vuestros relatos de fantasía, terror y ciencia ficción. Si quieres que publiquemos el tuyo y lo promocionemos en redes sociales, escríbenos a: blog@espiademonios.com


Desarraigo de un saco

Soy un saco.
O me siento como un saco, da igual cómo lo exprese: de un millar de formas puedo decirlo y las mil serán certeras: soy un saco; soy un trapo viejo, manchado de aceite o de sangre, en el arcén de una carretera secundaria; soy la bandera pisoteada de una nación violada

Cicatrices

Dicen que los recuerdos se alojan en nuestra mente, en un resquicio oscuro, casi olvidado, esperando su momento de protagonismo.

Alba despierta en la madrugada, a esa hora en la que ya no eres capaz de conciliar un nuevo sueño.
Movida por un impulso que no sabría explicar, sus manos acarician su vientre.

Tras la luna albar

La noche lo despertó con gritos congelados en el aire. El hombre, ya prácticamente vestido en su cama, agarró la escopeta y bajó las rechinantes escaleras.
Uno protege lo que es suyo, lo defiende de los intrusos. Era un instinto básico de la vida: perdurar y hacerlo con la mayor holgura. Últimamente eso había sido especialmente difícil.

El peligro de pensarte entre líneas.

Una hoja en blanco y mil ideas en la mente. Despierto con la intención de sacar provecho a todo lo que he vivido estos días, plasmándolo en el papel que parece más grande, más vacío.
Música instrumental en mis oídos para dejarlas fluir como tinta de tatuaje sobre una blanca piel. Negro sobre blanco.

Los procesos de supresión del caos (Rotonda).

La evolución de los acontecimientos arrolló a los propios acontecimientos. Las reacciones en cadena, incontrolables, redujeron el statu quo a cenizas.

Una rotonda. Un punto neurálgico de planificación deficiente, logísticamente enquistado desde su inicio. Cronificada al instante, la situación no tardó en desembocar en graves disrupciones.

Abducción

El hombre vestido con severo traje color pizarra y chaleco a juego es cliente habitual. La camarera del restaurante, después de saludarle con una sonrisa, le conduce hacia un acuario donde nadan crustáceos vivos.

El limbo.

Cinco medicamentos de distinta clase esperan su turno en un pastillero junto a un vaso lleno de agua.
Una mesa redonda sobre un vaso cuadrado. ¿O es al contrario?

«Hora del desayuno. ¿O es mi cena?».

Polvo y ruido.

Dicen que comenzar un texto con una gran frase es un acierto asegurado. Carolina piensa que esto solo será un fracaso más que añadir a la lista de fracasos versados que componen su vida.

Cada noche, cuando el silencio abraza sus demonios, estos despiertan...

«Pero, ¿¡Qué ven mis ojos!? ¡¡Tú!! Has tenido los cojones de volver aquí. ¿Sola? Entra, lo pasaremos bien. No me mires así, tú lo quisiste de este modo, ahora no hay vuelta atrás».

Cuando todo pase.

No es la primera vez que me quedo resguardada en mis pensamientos mientras el agua caliente de la ducha va inundando de vapor el espejo en el que me observo.
No sé cuántos días han transcurrido, ni los que quedan por venir. Lo único de lo que estoy segura es que la paciencia no es infinita.

Y eso lo aprendí de la peor manera…

Princesa con sueños.

Érase una vez, en el Reino de los Sueños Olvidados vivía una pecosa princesa en la torre de las
nubes.
Cuando apenas era una niña, pasaba horas y horas observando las nubes de su torre. Ella
les daba forma, color, incluso vida.

El Flaco. Cuestión de Suerte, 2ª parte

Era habitual que, cada cierto tiempo, algún policía pasara por el bar haciendo preguntas, pero este tipo no era uno cualquiera.
Se acercó a la barra con una calma inquietante.
El bar estaba vacío, aún era demasiado temprano para los ahogados.
—Tienes dos minutos para decirme dónde está “El Flaco”. Sin trucos, Jimmy...

Ahora lo veo.

¿Cómo se aprende a dejar ir lo que no es para ti?
No sé hacerlo. Solo intento alejarme, cada día un poco más, pero siempre vuelvo a ti. Te busco en mi amanecer, pensando que estás en mi cielo, guiando mis pasos cuando tiemblo de miedo.


I Reto de relatos cortos Libélulas Negras.

Relato de terror ganador:

1º- «Sueños Paralelos» – Autor: Adrián González.

Relatos seleccionados:

2º- «El Amor de Papá» – Autor: Mano de Mithril.

3º- «Sólo Ganado» – Autor: Carlos Ruiz Santiago.

4º- «La Cartera» – Autor: Skankja.

5º- «Fiebre en las montañas» – Miquel Zueras Navarro.