El artista que fotografiaba sueños.

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Zdzisław Beksínski(1929-2005) Zdzisław Beksiński fue un prolífico artista polaco. Pintor, fotógrafo, escultor, desarrolló su obra desde la década de los 60 hasta su brutal muerte en 2005. Fascinado con los sueños, la muerte, la decadencia el erotismo, la abstracción y el misticismo, Beksiński solía pintar oscuras escenas alucinadas con criaturas sólo concebibles en la oscuridad de una pesadilla. Beksiński decía que deseaba pintar como si fotografiase sueños.

Ejecutaba sus pinturas y dibujos, en lo que él mismo llamaba estilo gótico o barroco​​. Inicialmente su estilo es dominado por la representación y produce sus mejores obras durante su etapa de Realismo Fantástico en donde pintaba imágenes distorsionadas en un ambiente surrealista y lleno de pesadillas.

En una segunda época, emplea un estilo mucho más abstracto, en el que domina el formalismo.

Beksiński nunca tuvo una formación artística formal. Estudió arquitectura y fue durante sus años trabajando como supervisor en la construcción, labor que odiaba profundamente, que comenzó a interesarse en la fotografía, el fotomontaje, la escultura y la pintura. Realizaba esculturas en plástico, metal y alambre. Su fotografía estaba inspirada en el surrealismo francés, donde muestra ya varios de los temas que después aparecerán también en sus futuras pinturas mostrando imágenes inquietantes como muñecas mutiladas con las caras arrancadas, retratos de personas sin rostro o con la cara envuelta en vendajes. Sus primeras creaciones en pintura fueron abstractas, pero durante la década de 1960 comenzó a realizar obras de carácter más surrealista.

En 1964, en una exposición en Varsovia logró su primer éxito vendiendo todos sus cuadros. Beksiński se volcó entonces en la pintura, trabajando prolíficamente. Enseguida se convirtió en una figura clave para el arte contemporáneo en Polonia.

A pesar del tono sombrío, Beksiński creía que sus trabajos guardaban un tema optimista e incluso humorístico, pero generalmente rehuía hacer interpretaciones de su obra y el afirmaba no saber su significado. De forma consecuente nunca puso título a sus pinturas ni dibujos.

En 1977, antes de trasladarse a Varsovia, quemó una selección de sus obras en el patio trasero de su casa sin dejar documentación sobre ellas. Consideraba que esos trabajos eran demasiado personales o insatisfactorios y no quería que se hicieran públicos.

A partir de la década de los ochenta, su nombre y su obra adquirieron popularidad en Francia gracias a Piotr Dmochowski, lo que le abrió las puertas al resto de Europa Occidental, Estados Unidos y Japón y su fama se extendió a nivel mundial. Hacia finales de esta década y principios de los noventa experimentará con una restringida paleta de colores realizando imágenes casi escultóricas. Destaca de este período una serie de cuadros donde abundan las imágenes de cruces. Estas pinturas parecen densamente bosquejadas en líneas de colores y aunque fueron menos espléndidas que las de etapas anteriores, si conservan la misma intensidad.

A finales de la década de 1990 aborda la fotografía digital y la manipulación de la imagen por ordenador. Los años finales de esta década estuvieron marcados en lo personal por la tragedia. Su esposa Zofia muere en 1998 y a penas un año más tarde su único hijo Tomasz (presentador de radio, periodista musical y traductor de cine) se suicida descubriendo su cuerpo el propio Beksiński.

Sólo uno años después en 2005, el 21 de febrero de 2005, el mismo Beksiński fue asesinado en su apartamento de Varsovia recibiendo 17 puñaladas, dos de ellas mortales. Robert Kupiec, el hijo adolescente del conserje del edificio, y Łukasz Kupiec fueron arrestados. Al parecer, Beksiński se habría negado a prestarle dinero (unos pocos cientos de złotys, equivalentes a menos de 100€). Aunque tras confesar Robert el crimen, ambos fueron condenados a prisión, hay muchas dudas sobre la autoría real del mismo.

En Sanok, pueblo natal de Beksiński, hay una casa-museo dedicada al artista.
En 2006 se abrió el Museo Beksiński en Częstochowa, Polonia. Alberga 50 pinturas y 120 dibujos procedentes de la colección de Dmochowski.
Una “Cruz Beksiński”, en la forma T frecuentemente empleada por el artista, se halla en el desierto de Nevada, Estados Unidos.

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