La casa del diablo, de Ti West

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Ti West nos devuelve las sensaciones de las mejores películas de terror de los años 70 y 80. En La casa del diablo (2009) cocina a fuego lento una historia de terror psicológico cuya fabulosa ambientación nos transporta a los años ochenta para realizar un sincero homenaje al cine de género de la época.

Sinopsis: En algún momento indeterminado de los años 80, una joven estudiante, Samantha Hughes, acepta un trabajo como canguro que coincide con un eclipse lunar. Pronto se da cuenta de que sus clientes ocultan un temible secreto.

Crítica de La casa del Diablo

Antes de la actual y exitosa “X”, el director de cine Ti West ya era un claro referente en el cine de género.

El director.

Ti West, con solo 41 años, es uno de los nombres más respetados del terror desde que en 2009 dirigió “The house of the devil” (La casa del diablo), una de las películas de culto del género, aunque lo cierto es que desde entonces los títulos que ha dirigido no han dejado tanta huella. Hasta que hace unas semanas se ha estrenado su última película “X”, un claro homenaje al cine independiente y a los clásicos del terror de la década de los 70 y principios de los 80, y más concretamente a “La matanza de Texas” (1974) de Toby Hooper. Su estreno nos da la ocasión de hablar de su antecesora “La casa del diablo” (2009), ya que, si bien son películas y temáticas de fondo distintas, dialogan entre sí y difícilmente podríamos entender una sin la otra.

La película.

La película fue filmada en 16 mm en solo dieciocho días. Escrita, dirigida y editada por Ti West, se trata de un film inteligente y paciente en su configuración. Renuncia a la autocomplacencia, tan de moda en el cine, en favor de una fidelidad casi reverencial al cine de los 70 y 80, de manera que no deja de ser una crítica velada al cine de terror contemporáneo, y un homenaje o carta de amor al cine que se hizo en esas décadas pasadas.

La película combina de manera magistral el realismo sin adornos y otros estilemas propios de las películas de terror de los 70/80, fotogramas congelados, zooms repentinos y soberbia fotografía que copia meticulosamente la estética de ese cine, con ritmos, diálogos y detalles de la época.

West es un director que sabe lo que hace, y ya en sus pasajes introductorios hace acopio de su amor y devoción por la cinefilia ochentera.

La estudiante de segundo año de la Universidad Samantha (Jocelin Donahue) alquila una casa y, sin dinero para hacer frente al pago de la primera mensualidad, responde a un folleto del campus donde se solicita una niñera. El anunciante no es otro que Tom Noonan (Sr. Ulman), que convence a la protagonista para que acepte el trabajo por una cuantiosa suma de dinero que a todas luces serviría para pagar una o dos mensualidades de su nueva casa, si bien no se trata de hacer de niñera de un menor sino de una anciana mientras el matrimonio saldrá fuera a disfrutar del histórico eclipse de luna llena de la noche. Con la extraña y anticipatoria frase de Tom Noonan “Prometo hacer que esto sea lo menos doloroso posible para ti” se nos prepara para lo que vendrá.

La casa del diablo nos lleva a una sensación de malestar macabro que brota de pequeñas conversaciones, como las que mantiene la protagonista no solo con el Sr. Ulman, sino más concretamente de la conversación inicial indecorosa y obsesionada con el sexo de la Sra. Ulman (Mary Woronov) con Samantha.

Todo esto sucede en la primera media hora de la película de 93 minutos, donde West es capaz de generar escalofríos lentos, empleando tomas larguísimas, configuraciones de cámara inclinadas, ángulos de cámara barrocos, frecuentemente en posiciones bajas, para crear una sensación de terror irreal.

Mientras que la trama avanza, surge una clara deuda con películas de terror de los 80 como “La semilla del diablo” (Roman Polanski-1968), “Terror en Amityville” (Stuart Rosenberg-1979 el increíble parecido entre Margot Kidder y Jocelin Donahue puede ser mera coincidencia pero creo más que fue un excelente trabajo de casting), y los clásicos góticos de los 70 de la Hammer.  

Un detalle que ya nos dice mucho del estilo del director, es el hecho de que la heroína depende desesperadamente de teléfonos públicos y líneas fijas cuando inevitablemente surgen problemas. Lo que no solo le da el toque ochentero a la cinta sino que imprime a través de su lentitud una angustia que va en aumento aunque el espectador no sea consciente de ello.

La segunda media hora el director se contenta con llevarnos de la mano de la protagonista, pasar tiempo con ella, y en esta descripción pausada explorando la residencia de los Ullman a ritmo de la canción “One things leads to another” de The Fixx, (título de la canción en la que se nos revela parte de la trama, donde un pequeño error lleva a otro), iremos observando como el temor no solo se va introduciendo en el estado de ánimo de Samantha, sino que lo hace de una manera magistral en el de los espectadores. Descubrimientos que irán minando a la protagonista, y grietas en su estado de ánimo que desembocarán en un punto de inflexión. El suspense irá “in crescendo” de una manera magistral hasta que se nos revelará la fuerza malévola del satanismo como trama principal a la que la protagonista va a tener que enfrentarse en última instancia.

Fotogramas de una belleza magistral y de un gran contenido narrativo

No es menos cierto que el ritmo pausado de West en ocasiones puede ser difícil, sobre todo para aquellos que necesitan acción en el primer cuarto de hora de cualquier película sin embargo, su negativa a permitirse sustos baratos o a obligar a la protagonista a comportarse de manera ridículamente absurda (como sucede en un gran número de películas de terror) es un claro antídoto para la avalancha de películas de terror completamente desechables que buscan en el susto fácil un mérito cortoplacista. A todas luces no deja de ser una dura crítica del director a un tipo de cine de terror fácil y muy olvidable.

En todo momento el director emplea convenciones alejadas del egocentrismo y del narcisismo propios de un tipo de cine, y no abusa de la referencialidad y el homenaje, que si bien en ocasiones son fácilmente detectables no se convierten en “el festival del homenaje” lo que lo convertiría en un simple pastiche barato. Su fidelidad y admiración al género se prolongará hasta el sangriento final, que fiel a sus filmes referenciales es ligeramente decepcionante (quien ha dicho que los finales fuesen fáciles), recurriendo a imaginería satánica que en modo alguno podrá igualar al malestar que se crea en la mente de los espectadores en sus dos primeros tercios.  West sabe que nuestra imaginación es capaz de cosas mucho más aterradoras de las que casi nadie puede capturar en una película y deja al espectador que su mente vuele a lugares increíblemente oscuros y malsanos.

El increíble parecido entre Margot Kidder (Terror en Amityville-1979) y Jocelin Donahue puede ser mera coincidencia pero creo más que fue un excelente trabajo de casting

La Casa del diablo resulta más fácil de admirar que de amar sin lugar a dudas, es un material divertido teniendo en cuenta el ritmo engañosamente moroso de sus iniciales 2/3 partes y es un ejercicio formal impresionante en su estilo y en su moderación dentro del género de terror contemporáneo y un marcado estilema propio del director, cuya fórmula ha reproducido y casi imitado en su último estreno “X”. Por contra el argumento resulta ser el talón de Aquiles de su propuesta, lo que nos recuerda a grandes maestros del cine de terror de los 70/80 como el gran creador italiano Mario Bava, que en su obsesión por el estilo y la belleza visual se olvidaba del argumento. Y como no, sobre Ti West cae el maravilloso influjo del cine de John Carpenter, gran maestro del tiempo, del ritmo y de la sabiduría en la creación del suspense al estilo Hitchcock.

Ti West ha conseguido lo que muchísimos directores intentan y nunca logran, labrarse una carrera de renombre dentro del panorama actual del cine de terror por su personal tratamiento de los códigos del género, alejado de efectismos baratos y del uso de la violencia de manera indiscriminada como herramienta de desagrado visual. Es un cineasta técnicamente muy bien dotado, capaz de controlar muy bien los registros de la narración, con una sutileza narrativa y que es capaz de controlar de manera magistral la dosificación de la información que ofrece al espectador. Precisamente los momentos más aterradores son sus dos primeros tercios, antes de que el cineasta revele lo que se esconde en la casa. El uso inteligente del silencio como elemento marginado por el cine de terror actual, es un sello personal que dota a sus películas de una personalidad única.

El visionado de esta película supone un riesgo por parte del espectador, al alejarse de la facilidad de ciertas películas que nos venden un contenido “fast food” preparado para ser digerido casi sin masticar. Se nos reconoce como individuos predispuestos a no obtener todas las respuestas de manera inmediata y a permanecer durante poco más de hora y media receptivos de una manera activa.

Si te gustaron “Llama un extraño” (Fred Walton-1979), “La lluvia de diablo” (Robert Fuest-1975), “Satanás, el reflejo del mal ” (Ulli Lommel-1980), “La novia del diablo” (Terence Fischer-1968), “El hombre de mimbre” (Robin Hardy-1973), “La centinela” (Michael Winner-1977) “La bruja” (Robert Eggers-2015) esta puede ser tu película. No apta para aquellos que buscan el próximo baño de sangre lleno de acción disfrazado de película de terror. 

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Siéntense y disfruten…

VALORACIÓN

Puntuación: 8 de 10.

FICHA TÉCNICA

Título original: The house of the evil

Título en España: La casa del diablo

Año: 2009

Duración: 93 min.

País: USA

Dirección: Ti West

Producción: Constructovision, Dark Sky Films, Glass Eye Pix, RingTheJing Entertainment

Guion:  Ti West

Música: Jeff Graces

Fotografía: Eliot Rockett

Montador: Ti West

Reparto:  Jocelin Donahue, Tom Noonan, Mary Woronov, Greta Gerwig, AJ Bowen, Dee Wallace, Heather Robb, Brenda Cooney, Mary B. McCann, John Speredakos, Jeff Feldman, Lena Dunham, Graham Reznick, Ti West, Michael Hutter, Archie Van Beuren, Andrea Verdura, Danielle Noe, Darryl Nau

Género: terror/años 80/Satanismo

Josep Bel
REDACTOR

Esta entrada tiene un comentario

  1. McMorrigang

    Pues habrá que verla : )

    (5/5)

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