Alphaville

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Titulo: Alphaville
Titulo original: Alphaville, une étrange aventure de Lemmy Caution
País: Francia, 1965
Dirección y Guión: Jean Luc Godard
Producción: André Michelin
Fotografía: Raoul Coutard
Montaje: Agnès Guillemot
Música: Paul Misraki
Reparto: Eddie Constantine, Anna Karina, Akim Tamiroff

Sinopsis:
Dick Tracy y Flash Gordon han muerto siguiendo la pista del profesor Von Braun. Haciéndose pasar por el periodista Ivan Johnson, Lemmy Caution es enviado a Alphaville en busca del profesor. Von Braun es el creador de Alphaville 60 una máquina que controla la vida y los pensamientos de los habitantes de la ciudad.

Imagen de la película

Reseña:

Me habían recomendado Alphaville como una de las mejores películas de ciencia-ficción de la historia. No sé si merece una afirmación tan taxativa, pero si se puede decir que es de las más extrañas e intimistas que se puedan ver.

Alphaville es una prueba de que para hacer buena ciencia-ficción no es necesario utilizar un sinfin de mareantes efectos especiales. Aquí no hay naves espaciales, ni explosiones. Un simple ventilador sirve para dar vida a Alpha60, la inteligencia artificial que domina la ciudad de Alphaville, convirtiendo el control en resultado lógico de analizar los datos, por lo que las emociones y las palabras que las expresan deben ser suprimidas y quienes las emiten eliminados de la sociedad.

Jean Luc Godard utiliza la ciencia-ficción, vestida de cine noir, como excusa para hablarnos de cuestiones profundas como el amor o la libertad (quizá porque Godard mismo estaba pasando por una dolorosa ruptura sentimental). Una vez superada la extrañeza inicial que pueda producir, nos encontramos con una película llena de referencias (a la estética pulp, el expresionismo alemán o el cine de gangsters que triunfaba en Hollywood años atrás), pero revolucionaria en muchos aspectos.

La película está rodada en blanco y negro, en escenarios reales de París. Godard no se molesta en recrear un escenario futurista, si no que supedita las imagenes a la historia que quiere contar, basando el peso narrativo en las actuaciones, el juego de luces y sombras y el magnífico uso de la cámara, con planos imposibles que generan inquietud en el espectador.

Más que un simple entretenimiento, Alphaville es un ejercicio reflexivo, en ocasiones pretencioso, que contrasta con ciertas escenas incoherentes y absurdas. Es como si Godard hubiera dotado intencionadamente a sus personajes de una lógica y unos valores distintos a los nuestros, creando nuevos estereotipos humanos que influyen en su comportamiento.

En definitiva, Alphaville es una película apta para aquellos que buscan una forma diferente de expresión en el cine en general y en la ciencia-ficción en particular.


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