12 consejos para escribir una historia.

12 consejos para escribir una historia.

Consejos de escritura con Fernando Gómez (@buho_narramundos en Instagram)

1. Busca aquello que te gustaría contar. Si, el primer consejo es así de sencillo y, a su vez, la clave. Trabaja aquella historia que te gustaría leer, con personajes que te gustaría conocer y lugares que te gustaría visitar. Al fin y al cabo, una historia es una vida, y tú tienes la libertad de crearla y cambiarla a tu antojo.

2. Cómo contarla. Con una historia ya en la cabeza, ahora toca pensar desde qué punto de vista contarla. Hay muchos tipos de narrador, pero a grandes rasgos se pueden diferenciar en dos según lo que buscamos: Si queremos contar lo que piensa el personaje se usa la Primera Persona, mientras que si buscamos el centrarnos en varios personajes y descripciones sin adentrarnos en sus pensamientos usaríamos la Tercera.

3. Elige protagonista. En muchas historias nos presentan muchos personajes, pero solo unos pocos privilegiados pueden ser tu protagonista. ¿Cómo elegirlo? Sencillo, es quién va a cargar sobre sus hombros el peso de la historia. Es decir, si este no hace algo, la trama no avanza. Dan igual los demás, porque sus pasos son los que marcan el ritmo.

4. Huye de estereotipos. Sí. Lo siento, pero ya hay muchas historias ya escritas, otra buena cantidad en progreso y, de forma tanto consciente como inconsciente, nos dejamos influenciar y las reflejamos en nuestras historias. ¿Y está mal? Para nada. Miles de personajes ya creados pueden ser tratados de otra manera, al igual que muchos clichés pueden ser trabajados desde un punto de vista diferente. Entonces corrijo la afirmación. No huyas de los estereotipos, huye de hacer una y otra vez lo mismo. Repite el personaje, no su historia.

5. Cambia de vestuario. Tu lo haces, ¿verdad? Pues que tus personajes también. Por favor, no más magos con la misma túnica toda la historia, o el mismo chico malo con la misma camisa blanca siempre. En la variedad está el gusto, y diferentes trajes o combinaciones inesperadas pueden crear escenas la mar de interesantes.

6. Utiliza los cinco sentidos. Aunque tus lectores usen la vista, puedes recrear el olor a tierra mojada, el sonido de las olas del fondo y la humedad en tus pies descalzos usando las palabras adecuadas. Este es el verdadero secreto para dejar de contar y empezar a mostrarla, haciendo que quién se sumerja en tus letras lo viva.

7. Móntate una película con las escenas clave, porque esa es tu historia. Lo enlaces de una manera o lo hagas de otra, todo lo que cuentes es para crear una sucesión de escenas clave previamente pensadas. Pero aquí va un truco. Si quieres saber si la historia es buena o no, cuéntasela a alguien como si fuera el trailer o algo que viste el otro día. Se la cuentas, así, por encima, y si está interesad@, has logrado tu trabajo. Este truco también vale para ver si alguna decisión de tus personajes es lógica, o chirría bastante.

8. Improvisa. Nunca los planes salen bien, así que a veces hay que dejar a los personajes que vivan ellos la historia, y tomen las decisiones que quieren. Cuando un protagonista carece de motivación, no sabe qué está haciendo o, de pronto, cambia de opinión, la historia se puede ver comprometida e, incluso en algunos casos, fastidiarla por obligarles a hacer algo que nosotros queremos, pero ellos no.

9. Eres el jardinero de tu historia. Y el ritmo de crecimiento lo marcas tú. Puedes regarla para que se acelere, o puedes dejarla que crezca tranquila y despacio. El ritmo es tuyo. Sin embargo, esto significa que es progresiva. Crear recursos o habilidades de la nada que podían haber sido usado antes, de pronto contar algo clave de la historia al final o cosas así hace que la calidad de la historia baje. Reutilizar recursos de forma creativa sorprenderá al lector gratamente.

10. Ambienta la historia. O, al menos, localízala. Esto significa que, aunque sea un castillo fantástico, no es lo mismo ambientarlo en Inglaterra o en la India. Al igual que una historia entre adolescentes que van al instituto también cambia si van a uno americano o a uno japonés. Darle una ambientación te ayudará con la selección de nombres, eventos que pasen e incluso pueden ayudarte a crear algunas escenas.

11. Crea unas bases firmes y claras sobre la que se va a cimentar la historia, pero eso no significa que inviertas años en crear las historias de tus personajes y sus antepasados, o contarlo todo en el primer capítulo. Deja que la historia se vaya descubriendo junto a los protagonistas, que vayan ellos mismo encontrando los secretos que hay, y que encajen todo lo que había antes que ellos. Sí, hay que hacer una pequeña presentación para contextualizar, pero no echar al lector contando toda la historia de los últimos veinte años al detalle.

12. Escribe en paralelo. Tu historia, sí, ESA historia, es en la que vas a centrar todos tus esfuerzos. Pero hay un problema, algunas estrategias, técnicas, situaciones, descripciones, etc., no puedes practicarlas en ella (por ejemplo, no puedes describir monstruos gigantes en una romántica). No pierdas la oportunidad de escribir otras cosas diferentes y equivocarte, porque el describir al monstruo gigante te puede ayudar en un sueño o a mejorar en como limitar la visión de los personajes en una escena a oscuras o con niebla.

Y, sobre todo, escribe, y disfruta escribiendo. Equivócate, aprende, mejora, cambia, busca, explora. Solo así mejorarás.


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Esta entrada tiene 5 comentarios

  1. Santi

    Buen artículo, pero cuidado con la ortografía, ¡se escribe "elige", no "elije"!

  2. Bruja del Sur

    ¡¡Completísimo artículo, Señor Narramundos!! “Eres el jardinero de tu historia", qué gran verdad. Muchísimas gracias por ayudarnos a plasmar con sentido nuestras historias. 👏👏👏👏

    (5/5)
  3. Fer

    Y no solo hay que cambiar eso, sino que son 12 jajajaja (maldita sea, se me lió el blog de notas XD)

    (5/5)

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